Etiqueta: Literatura Italiana

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La profunda sencillez de Natalia Ginzburg

Por Emma Rodríguez © 2016 / Leí Las pequeñas virtudes de Natalia Ginzburg hace tiempo y es un libro al que vuelvo una y otra vez, una de esas obras que contiene enseñanzas esenciales que solemos olvidar y cuya recuperación nos procura un hondo consuelo. Se trata de un compendio de textos de diferente factura, fragmentos de la memoria que dan idea de los recuerdos, intereses, preocupaciones y obsesiones de la autora italiana (Palermo, 1916-Roma, 1991). Se trata de una ventana abierta por la que mirar a los interiores de Ginzburg…

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Las mujeres heridas de Dacia Maraini

Por Emma Rodríguez © 2013 / 
Hacía tiempo que tenía ganas de leer a la escritora italiana Dacia Maraini. Mi interés por ella nació en la época en la que me adentré en los territorios de Alberto Moravia, quien fuera su compañero de vida y de viajes, pero el tiempo y las circunstancias no habían propiciado mi acercamiento a sus ficciones hasta ahora. Un reciente viaje a Roma fue la excusa perfecta. Pensé en volver a Moravia, a sus “Cuentos romanos”, siguiendo una vieja costumbre de descubrir determinadas geografías de la mano de los escritores que las han habitado, pero enseguida recordé a Maraini, de quien, además, Galaxia Gutenberg acababa de poner en las librerías su último libro de relatos, “Amor robado”…

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Gabriele Nissim, la reivindicación de la bondad

Por Emma Rodríguez © 2013 /
Quiero empezar diciendo que el título y la portada en verde, con la imagen de un trozo de bosque, del ensayo del que voy a hablar a continuación llamó mi atención desde el escaparate de la librería La Central (Madrid). Me atrajo poderosamente una palabra, bondad, un término poco habitual en nuestras conversaciones, en las noticias que entran en nuestras casas cada día, en las novelas que leemos. Un término que, en cierto modo rehuimos utilizar porque la contemporaneidad ha impuesto la idea, ya convertida en tópico, de que la maldad resulta mucho más atractiva, de que los héroes de la vida y de la ficción tienen que tener un punto de perversidad para ser interesantes, para despertar nuestro interés…