Autor: Emma Rodríguez

Periodista directora y fundadora, junto a Nacho Goberna, de la revista Lecturas Sumergidas, nace un 13 de junio en Buenavista, el pueblo más al norte del Norte de la isla de Tenerife. En su dilatada trayectoria escribiendo sobre Cultura ha estado en medios como "El Mundo", "Diario 16", "Ya", "Quimera", "Qué leer" o "De Libros". Actualmente realiza colaboraciones con la prestigiosa revista "Turia" y el suplemento "El País Semanal". A lo largo de los años ha entrevistado, entre otros, a Gabriel García Márquez, Roberto Bolaño, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, José Saramago, Michael Ende, Günter Grass, Miguel Delibes, Francisco Ayala, Salman Rushdie, Mario Vargas Llosa, Juan Marsé, Emilio Lledó, Carmen Martín Gaite, Josefina Aldecoa, Camilo José Cela, Francisco Umbral, José Luis Sampedro, Ana María Matute, Antonio Lobo Antunes y un largo etcétera.
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Un planeta llamado Clarice Lispector

Por Emma Rodríguez © 2013 / Para hablar de Clarice Lispector habría que inventar nuevas palabras, comprar un diccionario de lo sublime, utilizar un nuevo alfabeto. Es lo primero que se me ocurre para iniciar este recorrido sobre una escritora especialísima, tan especial que me atrevería a decir que en ciertos momentos, mientras la leo, tengo la loca idea de que no es de este mundo, de este planeta, que parece haber venido de lejanías inimaginables para contarnos cuentos y para hablarnos desde lo más profundo…

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Murakami por Iván Giménez Tusquets

Encantada de ser una lectora más de Haruki Murakami

Por Emma Rodríguez © 2013 / En el prólogo de José Carlos Llop para el “Diccionario de literatura para snobs”, del autor francés Fabrice Gaignault, publicado por la editorial Impedimenta, se hace referencia a la curiosa circunstancia de que cuando determinados autores dejan de ser patrimonio exclusivo de un grupo de selectos lectores y sus historias pasan a cautivar a amplios sectores de la población, de inmediato se produce una especie de rechazo de los antaño adoradores, quienes comienzan a adoptar el papel de enemigos capaces de ver defectos por todas partes…

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Manuel Longares: “Madrid es la ciudad que aguanta todo, la percha de los golpes”

Por Emma Rodríguez © 2013 / Manuel Longares no es de los escritores que se paran a observar en la puerta de entrada. Él se cuela en la sala de estar en la que se desarrolla la vida de sus personajes, toma un café con ellos y discretamente asiste al discurrir de sus anhelos, de sus confidencias. Novela a novela el autor ha ido reconstruyendo la memoria de lo vivido, pero también de lo observado e intuido. Si recordamos sus historias y las juntamos en una sola estancia, amplia y abierta, nos damos cuenta de hasta qué punto ha sido capaz de situarse en distintos planos e ir engarzando las piezas de la reciente historia de un país dormido, atemorizado, oscurecido durante 40 años y que aún no ha logrado resarcirse de las rémoras del pasado…

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Los soles y sombras de Eloy Tizón

Por Emma Rodríguez © 2013 /
“No hay más que un defecto: carecer de la facultad de alimentarse de luz”. Con esta cita de Simone Weil, perteneciente a su obra “La gravedad y la gracia”, descorre Eloy Tizón la cortina de su nuevo libro, “Técnicas de iluminación” (Páginas de Espuma), una entrega que me ha devuelto a las atmósferas, a los colores, a las sensaciones que el autor me descubrió hace ya mucho tiempo, cuando leí “La velocidad de los jardines”. Entonces me sentí muy cerca de ese territorio de paisajes desvaídos, de nubes poéticas que obraban el milagro de añadir prodigio a los detalles, a los andares cotidianos. Aunque lejano, los estímulos, los recuerdos de aquel viaje, nunca me abandonaron…

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Ernesto Pérez Zúñiga: “Cuando me deprimo siempre cojo un libro de Valle-Inclán”

Por Emma Rodríguez © 2013 / Dice Ernesto Pérez Zúñiga que lo suyo con Giuseppe Tartini fue una fascinación. Que llegó a él a través de un artículo que hablaba sobre los violinistas diabólicos y que al escuchar su música ya no quiso dejar de seguir indagando, sabiendo, asomándose a su vida, a su obra, a la alargada sombra de su leyenda. El resultado de ese flechazo, de esa corriente de complicidad que se ha establecido, a través de los misteriosos y subterráneos cauces del tiempo, entre el autor y el compositor del XVIII es “La fuga del maestro Tartini”…

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Placeres de invierno, paseos poéticos

Por Emma Rodríguez © 2013 / Un día gris de mediados de noviembre pasé un par de horas leyendo en uno de mis cafés favoritos en Madrid, el Café de la Luz. Me acerqué a los relatos finales de “Cuentos reunidos”, de Clarice Lispector, con una concentración especial, con esa sensación vívida, intensa, de estar tocando las verdades de la ficción. Una sensación que se produce cuando somos capaces de olvidarnos de todo lo que no está dentro de las páginas del libro que nos ocupa; cuando no existe otra realidad, otra felicidad, otra tristeza, que la de sus personajes…

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Un paseo por el Jardín de Epicuro y alrededores

 Por Emma Rodríguez © 2013 / Lo primero que pensé cuando me planteé escribir este artículo sobre la felicidad es que tenía que disfrutarlo en el sentido más amplio. Llevo semanas repasando los ensayos que he ido atesorando a lo largo del tiempo sobre esta materia tan atractiva como escurridiza, a partir de la publicación de “Filosofía para la felicidad”, volumen en el que Errata Naturae rescata los textos que han llegado hasta nosotros de Epicuro…

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José María Guelbenzu: “Hoy al escritor que se respeta es al que gana mucha pasta”

Por Emma Rodríguez © 2013 /
A Gabriel Cuneo, un guionista de televisión a punto de cumplir los 50 años y en plena crisis existencial, lo que le reconcomía a veces por las noches, antes de coger el sueño, era “la necesidad de entender el camino por el que el mundo al cual pertenecía como simple ser humano se dirigía al futuro”. Una necesidad que le provocaba “una zozobra que a veces lo desvelaba” y que “alimentaba sus miedos, los miedos de toda una vida”. Gabriel Cuneo es el protagonista de “Mentiras aceptadas” (Siruela), la última novela de José María Guelbenzu…

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La mirada a los subsuelos de Ricardo Piglia

Por Emma Rodríguez © 2013 / Las corrientes, los afectos, las relaciones que se establecen en torno a la literatura tienen mucho de mágico. El azar, pero también los deseos, las preocupaciones, los conflictos que vivimos, nos conducen en un momento dado hacia un libro determinado. No es la primera vez que me refiero a esta sensación; de hecho puedo asegurar que es consustancial a mi experiencia de lectora…

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Las mujeres heridas de Dacia Maraini

Por Emma Rodríguez © 2013 / 
Hacía tiempo que tenía ganas de leer a la escritora italiana Dacia Maraini. Mi interés por ella nació en la época en la que me adentré en los territorios de Alberto Moravia, quien fuera su compañero de vida y de viajes, pero el tiempo y las circunstancias no habían propiciado mi acercamiento a sus ficciones hasta ahora. Un reciente viaje a Roma fue la excusa perfecta. Pensé en volver a Moravia, a sus “Cuentos romanos”, siguiendo una vieja costumbre de descubrir determinadas geografías de la mano de los escritores que las han habitado, pero enseguida recordé a Maraini, de quien, además, Galaxia Gutenberg acababa de poner en las librerías su último libro de relatos, “Amor robado”…

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Apuntes de Roma

Por Emma Rodríguez © 2013 / A los lugares hay que acercarse con los ojos muy abiertos, pero sobre todo con el corazón. Es el primer pensamiento que acude a mi mente cuando abro este Diario con la intención de verter en él mis impresiones de un viaje reciente a Roma, un viaje que empezó con la intención de ser un recorrido por una ciudad que no visitaba desde hacía mucho tiempo…

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Los viajes transformadores de Paul Bowles

Por Emma Rodríguez © 2013 / Al comienzo de “El cielo protector”, su obra más célebre, Paul Bowles deja claro que la diferencia fundamental entre el turista y el viajero reside en el tiempo. “Mientras el turista se apresura por lo general a regresar a su casa al cabo de algunos meses o semanas, el viajero, que no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra”, dice el narrador de la novela, quien alude también a otra distinción: “el turista acepta su propia civilización sin cuestionarla”, no así el viajero, “que la compara con las otras y rechaza los aspectos que no le gustan”…